Para los microorganismos no existen fronteras.

Esto parece una verdad de Perogrullo y hasta un estudiante de secundaria debiera saberlo, sin embargo, es importante volver a recordarlo, fundamentalmente cuando los medios masivos de comunicación una y otra vez nos alertan de la existencia y diseminación de una determinada enfermedad, como es el caso de las virosis del Ébola y del Chikungunya. En la historia de la humanidad están reseñadas las grandes y graves epidemias; en la escritura cuneiforme, en los papiros de Ebers y Smith con la escritura jeroglífica, hierática y demótica de los egipcios, seguramente en las más de 10 mil descripciones etruscas e incluso en los códices de las culturas mesoamericanas. Se ha especulado que la cultura maya podría haber desaparecido entre otras causas por alguna onda epidémica que arrasó prácticamente con toda la población; nada raro, pues cuando Hernán Cortés conquistó la gran Tenochtitlán de los Aztecas y luego se expandió la colonización en nuestro territorio, las crónicas escritas por los historiadores de la península ibérica dieron cuenta de la magnitud de la mortalidad de los aborígenes, principalmente por el virus de la Viruela.

Las más graves epidemias en los continentes asiático y europeo que se conocen diezmaron terriblemente a la población, entre ellas las de la llamada peste negra o fiebre bubónica, que mató a más de 25 millones de personas en el siglo XIV y entre 40 y 60 millones de asiáticos, sobre todo durante el periodo comprendido entre los años de 1347 y 1353. Todavía entre 1860 y 1930 fallecieron alrededor de 12 millones de personas. Las epidemias de mayor magnitud han sido, además de la Fiebre bubónica, las del Tifo, Sífilis, Fiebre Amarilla, Cólera e Influenza.

Más recientemente, la “Gripe española”, terminó con la vida de 50 millones de personas en los años de 1918 y 1919. El Cólera azotó al mundo en diversos episodios entre los siglos XVII, XVIII y XIX, con efectos devastadores en casi todos los continentes. Lo mismo podemos decir de la Viruela. La gripe asiática acabó con la vida de más de un millón de personas en 1957 y la Gripe de Hong Kong entre 1968 y 1969 mató a más de 40 mil individuos. El Sida ha eliminado a 25 millones de vidas humanas, la mayoría de ellas en el continente africano. Cada año fallecen en el mundo dos millones de personas, la mayoría jóvenes, por esta enfermedad. Otros padecimientos que se han manifestado de manera epidémica en los últimos años son la Influenza por el virus H1N1, la llamada Gripe tres, causa más pavor en este momento como el Ébola, de la que se han registrado casi tres mil muertes, de poco más de seis mil personas infectadas. Dicha enfermedad debe su nombre al Río Ébola, situado en la República Democrática del Congo <antes Zaire> y se identificó por vez primera en 1976. Desde su aparición se han registrado brotes epidémicos en los siguientes países del continente africano: Uganda, Nigeria, Liberia, Sierra Leona, Costa de Marfil, Gabón y la República antes mencionada. El problema es que la virosis es sumamente letal, pues la mortalidad es superior al 50%. Preocupa el reciente pronóstico del CDC de los Estados Unidos, en relación a que se estima en 1.4 millones de víctimas mortales para enero del 2015, de mantenerse incontrolable dicha enfermedad; de ahí que dicha nación ha decidido actuar como líder para controlar la epidemia y evitar su diseminación; para ello el Presidente Barak Obama autorizó el envío de tres mil efectivos del ejército estadounidense al África Occidental, así como más de un centenar de especialistas del Centro de Control y Prevención de Enfermedades. Además, se establecerá un “pasillo aéreo” para el envío de ayuda humanitaria y la construcción de 17 hospitales de 100 camas cada uno, la capacitación de un promedio de 500 médicos cada semana y la dotación de miles de botiquines para la población de los países afectados. Valerie Amos, Secretaria General de la ONU para Asuntos Humanitarios estima que son necesarios mil millones de dólares para contender la epidemia. Otra amenaza para el mundo ya lo es el virus del Chikungunya.

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