Formar, para trascender

“Las nuevas generaciones andan anestesiadas, zombis, huérfanas de papás vivos; la familia está en picada, en caída libre, en franco declive; un elevado porcentaje de jóvenes viven en un ambiente permisivista, les caracteriza un profundo hedonismo, es decir, lo quieren todo de la manera más fácil posible, con el menor esfuerzo; son individualistas, adictos a la tecnología destructiva, tremendamente materialistas; son hijos de padres paracaidistas, pues estos les resuelven todo en la vida; estos son, por así decirlo, padres facilitones y ahora resulta que la adolescencia se prolonga, en ambos sexos, hasta después de los 30 años, con un marcado temor a salir del nido. Además, qué podemos esperar de jóvenes que no contraen matrimonio civil y menos eclesiástico, y sólo se unen libremente con su pareja, lo que refleja que no quieren asumir realmente la responsabilidad de sus actos; ello se demuestra por las separaciones de esas parejas en tiempo récord”

Estas son, palabras más, palabras menos, algunos de las expresiones vertidas por el Licenciado en Contaduría Pública David Noel Ramírez Padilla, Rector, desde enero del 2011 del Tecnológico de Monterrey, quien fue invitado por la Asociación Mexicana de Facultades y Escuelas de Medicina, AMFEM, para ofrecer una conferencia magistral con motivo de su XCVI Reunión Nacional Extraordinaria, que tuvo lugar en la capital de Nuevo León los días 26 al 28 del mes de octubre que apenas acabamos de dejar y en donde precisamente la prestigiada institución de educación superior de México fue anfitriona de la mencionada reunión.

Contador Público de profesión, nacido en San Juan de los Lagos, Jalisco, el brillante conferencista ha sido profesor titular en el Tecnológico desde 1972, desempeñando cargos como Director de la licenciatura de Contaduría Pública, Director del Departamento Académico de Contabilidad, Director de la División de Administración y Ciencias Sociales, Rector de la Zona Norte, Sur y Occidente y ahora Rector supremo. Así mismo, es autor de diversas obras relacionadas con su profesión, y ha escrito otras como “Felicidad, ¿dónde estás?”, “Parejas sedientas de felicidad”, “Edad dorada, vívela a plenitud” e “Hipoteca social”. Pero su último libro, “Formar para trascender”, es sencillamente extraordinario y sirvió de título para la conferencia que los asistentes al Congreso escuchamos embelesados por no más de 40 minutos. Fue una excelente intervención que a todos nos dejó un grato sabor de boca, porque supo transmitir con emoción, con pasión, con un amplio conocimiento del tema, lo que considera que es necesario difundir en nuestro país, en el que, como señalé en uno de mis últimos artículos, estamos caminando en la cuerda floja, en una sociedad amenazada por su auto aniquilamiento ante el resquebrajamiento de valores y principios, situándonos en un tobogán que puede llevarnos irremisiblemente a la decadencia.

De mis apuntes de esa magnífica mañana destaco algunos conceptos del ponente, como el que la educación de un hijo es intransferible, que los valores se obtienen en casa <una verdad de todos los tiempos> y que deben tatuarse de manera transversal, que los padres de familia y los profesores tenemos la responsabilidad de apoyar a nuestros hijos y jóvenes para que diseñen una experiencia de vida desafiante, retadora y con ética, y que para ello es imprescindible que logren las siguientes competencias personales: Pensamiento crítico, que sea un líder, con visión global, innovador, que sepa trabajar en equipo, en forma multidisciplinaria y colaborativa, que sea un emprendedor <”echado para delante”>, con compromiso ético, honesto, tenaz hasta la muerte, orientado a resultados, capaz de tomar decisiones y fijar estrategias y que pague su hipoteca social, que entienda que el saber es para servir. El Rector concluyó así: “Asumamos el reto, comprometámonos a formar a los seres humanos a los que tengamos acceso en la vida para que conozcan el bien, deseen el bien y, sobre todo, hagan el bien”. ¿Qué les parece? Si es de su interés, la editorial es Mc Graw Hill Interamericana. Edición 2015.

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