Estilos de vida saludables.

El Dr. Alfredo Jiménez Orozco, ex Rector de la Universidad Regional del Sureste y actualmente Profesor de tiempo completo de la Facultad de Medicina y Cirugía de la misma, muy gentilmente me obsequió una copia del excelente trabajo de investigación de la Lic. en Psicología y Magister Martha Luz Páez Cala, cuyo título es: “Universidades saludables: los jóvenes y la salud”. Por la trascendencia de los conceptos y la información que en él se vierten, me he permitido reducir en unas cuantas líneas aquello que es necesario destacar y difundir, porque de este tipo de documentos es necesario y conveniente su multiplicación, sobre todo en los tiempos actuales, en donde se requiere que la población en general y particularmente los jóvenes, conozcan, reflexionen y apliquen en su vida diaria todo aquello que sea en beneficio de su salud.

En el artículo se parte de la idea de que los estilos de vida forman parte de los determinantes en salud y que entre los componentes de aquellos es posible identificar aspectos materiales como lo son los hábitos alimenticios, sociales como las redes familiares, e ideológicos como los valores y creencias. Son precisamente la adolescencia y juventud, etapas decisivas en la adquisición, fortalecimiento y consolidación de los estilos de vida, por lo que se considera prioritario estimular patrones maduros de funcionamiento y el desarrollo de una identidad personal y social claramente definida. Los estilos de comportamiento en la esfera sexual, el manejo del tiempo en general y del tiempo libre en particular, integran un sistema protector o de riesgo para la salud, a corto, mediano o largo plazo; y tales estilos de comportamiento se relacionan íntimamente con las redes de apoyo familiar y con las instituciones educativas.

Los estilos de vida saludable incluyen conductas de salud de las personas, patrones de conducta, creencias, conocimientos, hábitos y acciones para mantener, restablecer o mejorar su salud, bienestar y calidad de vida en forma integral. Se consideran producto de dimensiones personales, ambientales y sociales, que emergen no sólo del presente, sino también de la historia personal. Se refieren a comportamientos que disminuyen el riesgo de enfermar, como un control y manejo adecuado del tiempo libre, control y prevención del abuso del alcohol, cafeína, tabaco y sustancias psicoactivas; incluyen la instauración e incremento de actividad física, la sana recreación y manejo del tiempo libre, el sexo seguro, autocuidado de la salud y la atención médica.

El artículo que se comenta resalta que entre los factores protectores se incluye el tener un sentido de vida, objetivos y metas, buena autoestima, autocontrol, habilidades sociales, emocionales, de afrontamiento y enfrentamiento, preconceptos, valoración de drogas y espiritualidad; así mismo, control de los factores de riesgo como el sedentarismo, tabaquismo, alcohol, estrés y algunas otras patologías, entre ellas alteraciones psicológicas, comportamientos perturbadores, maltrato, disfunción familiar y relación con personas consumidoras de drogas. Como el enfoque está dirigido a los jóvenes y muy especialmente a los que se encuentran entre los 15 y los 24 años de edad, la autora hace gala de información obtenida de múltiples estudios de investigación sobre el tema. A manera de resumen y sin entrar en detalles, la mayoría de los investigadores han encontrado, entre los jóvenes de ambos sexos porcentajes significativos de sobre peso, obesidad, consumo de bebidas embriagantes, tabaquismo, sedentarismo y por ende pobre actividad física, alimentación inapropiada, depresión, ideas suicidas, insuficiente cobertura de servicios de salud, trastornos del sueño y por consecuencia manifestaciones de falta del mismo como lo es la somnolencia y el bostezo frecuente, ansiedad subclínica, disfunción familiar severa, elevados consumos de cafeína, diversos fármacos, preocupación por la dieta, sobre todo en el sexo femenino, conductas de riesgo en sus prácticas sexuales, etc.

Lo anterior es muy preocupante. Hagamos lo que nos corresponde a cada quien.

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