La investigación en México. Situación actual.
En palabras del Dr. Ruy Pérez Tamayo, Profesor Emérito de la UNAM, miembro del Colegio Nacional y de la Academia Mexicana de la Lengua, “si queremos o aspiramos a incorporarnos en este siglo XXI como un país miembro de la comunidad científica internacional, debemos duplicar por lo menos, nuestra población científica cada 10 años, mediante un vigoroso programa nacional, sostenido a largo plazo, de promoción de la ciencia y la tecnología en todos los niveles”. Lo anterior tiene su fundamento en datos crudos, reales, registrados y publicados por instituciones mundiales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO y el Banco Mundial. He aquí algunos de esos datos.
El Sistema Nacional de Investigadores de México se creó en 1984 con un registro inicial de 1,200 de estos últimos. Para el año 2003 ya había 9,193 y en el año 2012 la cantidad ascendió a 18,476. De estos, 1,549 tienen nivel III, 3,288 nivel II, 10,040 nivel I y 3,599 están en calidad de aspirantes. Sin embargo, mientras nuestro país dispone menos de un investigador por cada 10 mil habitantes, Japón tiene 46 y USA, 60. Así mismo, resulta que México asigna sólo el 0.4% de PIB a la investigación científica, mientras que Suecia, líder en la materia, 3.8%. Somos el país más rezagado de la OCDE. En ese sentido, ocupamos el último lugar en cuanto a personal ocupado que se desempeña en las áreas científicas y tecnológicas en el bloque de 30 países de la OCDE, a la que pertenece México desde el 18 de mayo de 1994. Por otra parte, la UNESCO recomienda que los países en desarrollo deberían invertir el 1.5% de sus respectivos PIB. O sea, 5 veces más que lo que invierte México en investigación. La iniciativa privada de nuestro país, contrario a lo que se observa en las diez naciones con mayor grado de desarrollo, contribuye con menos del 10% del gasto nacional en ciencia y tecnología.
Otros datos. México registra dos patentes por cada millón de habitantes, ¡Qué gran diferencia con Finlandia, que registra 271!; y a pesar de que nuestro país, por su tamaño, es la 13ª. economía en el mundo, resulta que, medida por el ingreso per cápita es la No. 74, según el Banco Mundial.
Por lo que se refiere al área de las Ciencias Médicas y de la Salud, en el año 2003 el 10% de los integrantes del Sistema Nacional antes mencionado eran investigadores de dicha área, con un registro de 924 de ellos y con un predominio de especialistas en Neurociencias, Infectología, Inmunología, Farmacología y Salud Pública; en ese orden. En el año 2012 se incrementó a 1,906 investigadores, pero casi no varió la proporción de estos respecto del total nacional. El 75% pertenecen al Distrito Federal y el 25% restante a los Estados de la República. Oaxaca sólo dispone de 3 Investigadores Nivel III.
En relación a la producción de investigaciones médicas en México, en 1987 se publicaron 1,284 artículos; la cifra ascendió para el año 2,000 a 4,588 y se estima en poco más de 10 mil en el presente año en alrededor de 50 revistas médicas indexadas. A pesar de ello, nuestro país, sólo contribuyó con el 0.27% de la producción científica mundial en 1990, y luego con el 0.64% en el año 2 mil y actualmente no alcanza todavía el 1%. El problema es que sólo existen 5 investigadores por cada 100 mil habitantes; por ello, en el 2011 ocupamos el puesto 35 a nivel mundial. En palabras del Dr. Juan Ramón de la Fuente, Ex Secretario de Salud Federal y Ex Rector de la UNAM: “Contamos con una comunidad científica médica sólida, profesional y productiva, con un creciente impacto internacional, aunque todavía centralizada. Esa comunidad sigue siendo pequeña para las necesidades de investigación en salud de una población de casi 120 millones de habitantes. Estamos condenados a vivir, como dijo Octavio Paz, en los suburbios de occidente, en las afueras de la historia”. De ahí la trascendencia del reciente lanzamiento de la Convocatoria del Premio Estatal de Investigación en Salud 2014. Es una luz en medio de tanto caos social. Hagamos votos porque alcance sus nobles objetivos.
El Sistema Nacional de Investigadores de México se creó en 1984 con un registro inicial de 1,200 de estos últimos. Para el año 2003 ya había 9,193 y en el año 2012 la cantidad ascendió a 18,476. De estos, 1,549 tienen nivel III, 3,288 nivel II, 10,040 nivel I y 3,599 están en calidad de aspirantes. Sin embargo, mientras nuestro país dispone menos de un investigador por cada 10 mil habitantes, Japón tiene 46 y USA, 60. Así mismo, resulta que México asigna sólo el 0.4% de PIB a la investigación científica, mientras que Suecia, líder en la materia, 3.8%. Somos el país más rezagado de la OCDE. En ese sentido, ocupamos el último lugar en cuanto a personal ocupado que se desempeña en las áreas científicas y tecnológicas en el bloque de 30 países de la OCDE, a la que pertenece México desde el 18 de mayo de 1994. Por otra parte, la UNESCO recomienda que los países en desarrollo deberían invertir el 1.5% de sus respectivos PIB. O sea, 5 veces más que lo que invierte México en investigación. La iniciativa privada de nuestro país, contrario a lo que se observa en las diez naciones con mayor grado de desarrollo, contribuye con menos del 10% del gasto nacional en ciencia y tecnología.
Otros datos. México registra dos patentes por cada millón de habitantes, ¡Qué gran diferencia con Finlandia, que registra 271!; y a pesar de que nuestro país, por su tamaño, es la 13ª. economía en el mundo, resulta que, medida por el ingreso per cápita es la No. 74, según el Banco Mundial.
Por lo que se refiere al área de las Ciencias Médicas y de la Salud, en el año 2003 el 10% de los integrantes del Sistema Nacional antes mencionado eran investigadores de dicha área, con un registro de 924 de ellos y con un predominio de especialistas en Neurociencias, Infectología, Inmunología, Farmacología y Salud Pública; en ese orden. En el año 2012 se incrementó a 1,906 investigadores, pero casi no varió la proporción de estos respecto del total nacional. El 75% pertenecen al Distrito Federal y el 25% restante a los Estados de la República. Oaxaca sólo dispone de 3 Investigadores Nivel III.
En relación a la producción de investigaciones médicas en México, en 1987 se publicaron 1,284 artículos; la cifra ascendió para el año 2,000 a 4,588 y se estima en poco más de 10 mil en el presente año en alrededor de 50 revistas médicas indexadas. A pesar de ello, nuestro país, sólo contribuyó con el 0.27% de la producción científica mundial en 1990, y luego con el 0.64% en el año 2 mil y actualmente no alcanza todavía el 1%. El problema es que sólo existen 5 investigadores por cada 100 mil habitantes; por ello, en el 2011 ocupamos el puesto 35 a nivel mundial. En palabras del Dr. Juan Ramón de la Fuente, Ex Secretario de Salud Federal y Ex Rector de la UNAM: “Contamos con una comunidad científica médica sólida, profesional y productiva, con un creciente impacto internacional, aunque todavía centralizada. Esa comunidad sigue siendo pequeña para las necesidades de investigación en salud de una población de casi 120 millones de habitantes. Estamos condenados a vivir, como dijo Octavio Paz, en los suburbios de occidente, en las afueras de la historia”. De ahí la trascendencia del reciente lanzamiento de la Convocatoria del Premio Estatal de Investigación en Salud 2014. Es una luz en medio de tanto caos social. Hagamos votos porque alcance sus nobles objetivos.
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