Centro Estatal de Vacunología “Dr. Miguel Ángel Nakamura López”.
Quien quiera que lo conoce desde hace muchos años sabe que invariablemente viste de guayabera blanca y que su cabello pintó de plateado también desde muy joven, de tal manera que físicamente es lo que más lo ha distinguido, hasta la fecha, sin dejar de lado su rasgo oriental en unos ojos que siempre destellan viveza, pues su padre, que en paz descansa, fue un inmigrante oriundo de Japón que vino a nuestro país para afincarse en San Francisco Ixhuatán, bella región del Istmo de Tehuantepec. Por cierto, personajes famosos a nivel internacional como el Dr. Nakamura han nacido en esa localidad, como el extinto Don Andrés Henestrosa y el Dr. Cuauhtémoc Ruiz Matus, que llegó a presidir la Federación Internacional de Sociedades de Salud Pública. Pero hay otra característica de su personalidad, su humildad, su sencillez; detrás de ello existe una persona de extraordinaria calidad humana y un profesional de la medicina especializado en Salud Pública cuyos atributos han recibido múltiples reconocimientos a nivel local, nacional e internacional.
Quiero reseñar dos hechos que la mayoría de los trabajadores de la salud desconocen. Primero, en 1977, siendo Jefe del Departamento Técnico de los Servicios Coordinados de Salud Pública en el Estado, ahora simplemente Servicios de Salud de Oaxaca, recibí instrucciones del Dr. Juan Cedeño Ferreira, titular de dicha dependencia para que seleccionara algunos médicos que ocuparían diversas plazas. Se me ocurrió someter a los aspirantes a un examen médico, examen psicométrico y examen de conocimientos teórico práctico en el Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso”. Todos pasaron con éxito ese filtro y actualmente varios de ellos todavía se desempeñan en elevados puestos en el sector salud, pero el Psicólogo Ceferino Serafín me informó que el resultado del Dr. Nakamura revelaba un coeficiente intelectual de 140, es decir, inteligencia superior a la normal. Desde entonces intuí que el egresado de la Escuela Superior de Medicina del Instituto Politécnico Nacional daría de que hablar con el tiempo; y así fue. Cuando ingresó a la dependencia estatal lo nombré responsable de una oficina que no existía en la estructura, la de Epidemiología. Él sabe cómo fueron sus inicios y lo festejamos de repente. En esos primeros años se forjó su vocación como salubrista y un lustro después de su ingreso ocupó la Jefatura de los mencionados Servicios Coordinados, la más elevada responsabilidad de la Secretaría de Salud en el Estado. Tenía apenas 30 años de edad.
El segundo hecho que quiero destacar se refiere a cuando sustituí fortuitamente al Dr. Sergio Carrillo Pérez en la Secretaría Particular de la Secretaría de Salud estatal. Era el primer lunes de enero del 2005 y se acababa de “estrenar” como titular de la misma, por segunda vez, el Dr. Juan Díaz Pimentel. Cuando llegué a las 9:00 horas a la oficina saludé al Dr. Nakamura López y su distinguida esposa, los que estaban haciendo antesala. Me comentaron que esperaban una entrevista con el Dr. Díaz, únicamente para saludarle y expresarle que se reincorporaban a su plaza de base, luego de permanecer en la Ciudad de México alrededor de 15 años. Lamentablemente sólo pudieron pasar después de casi cuatro horas de lenta espera, por la gran cantidad de solicitudes de audiencia. Estoicamente soportaron ese tiempo. Salí a verlos y me causó una honda pena, así es que de súbito expliqué esa situación al Dr. Díaz Pimentel, quien los recibió de inmediato. Más de media hora después este último me preguntó mi opinión respecto del Dr. Nakamura; por supuesto que mis comentarios fueron altamente positivos y contundentes. ¡Perfecto!, me dijo, lo voy a incorporar a mi equipo como Director de Prevención y Promoción de la Salud, cargo que desempeñó por más de cuatro años.
En los tres lustros que vivió y trabajó en el Distrito Federal, el Dr. Nakamura forjó y consolidó un sólido prestigio; se realizó como experto en el tema de vacunación, desempeñó elevados puestos a nivel de dirección; creó el PROVAC, sistema de información que logró el Premio Nacional de Administración; fue el autor intelectual del Programa de Vacunación Universal a nivel nacional; se convirtió en consultor de la OPS; se desarrolló como docente en instituciones como el IMSS, el ISSSTE, la UNAM, la Secretaría de la Defensa Nacional, los Institutos Nacionales de Salud Pública y de Higiene, y como profesor y conferencista invitado en Ecuador, Argentina, Guatemala, Belice, Panamá, Brasil, Bolivia, Costa Rica, Haití, Perú, Finlandia, Polonia y la India, entre otros. Así mismo, dirigió y fue coautor de múltiples trabajos de investigación y de diversas publicaciones; destacan los programas específicos a su cargo, manuales, reglamentos, capítulos en libros; asistió a infinidad de congresos, seminarios, conferencias, siendo ponente en muchas de ellas. En el 2009 fue distinguido con la Medalla al Mérito Sanitario por parte de la Sociedad Mexicana de Salud Pública, de la cual es socio titular. También pertenece a la Sociedad Oaxaqueña de Salud Pública, al Colegio Mexicano de Salud Pública y ramas afines y es miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Desde su retorno a Oaxaca, por más de cuatro años fue director del área ya señalada y a partir del 2009 Coordinador Estatal del Programa de Vacunación, cargo que desempeñó hasta el 30 de julio del 2013. Al inaugurar el moderno y vanguardista Centro Estatal de Vacunología el día 21 de este mes, el Gobernador del Estado, Lic. Gabino Cue Monteagudo, dio a conocer que a partir de esa fecha dicho establecimiento lleva el nombre del insigne Dr. Miguel Ángel Nakamura López. Los trabajadores de la salud y los salubristas en particular nos sentimos muy orgullosos por esa distinción y nos congratulamos porque la trayectoria de un gran ser humano, haya sido reconocida en un acto pleno de justicia. ¡Enhorabuena!
Quiero reseñar dos hechos que la mayoría de los trabajadores de la salud desconocen. Primero, en 1977, siendo Jefe del Departamento Técnico de los Servicios Coordinados de Salud Pública en el Estado, ahora simplemente Servicios de Salud de Oaxaca, recibí instrucciones del Dr. Juan Cedeño Ferreira, titular de dicha dependencia para que seleccionara algunos médicos que ocuparían diversas plazas. Se me ocurrió someter a los aspirantes a un examen médico, examen psicométrico y examen de conocimientos teórico práctico en el Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso”. Todos pasaron con éxito ese filtro y actualmente varios de ellos todavía se desempeñan en elevados puestos en el sector salud, pero el Psicólogo Ceferino Serafín me informó que el resultado del Dr. Nakamura revelaba un coeficiente intelectual de 140, es decir, inteligencia superior a la normal. Desde entonces intuí que el egresado de la Escuela Superior de Medicina del Instituto Politécnico Nacional daría de que hablar con el tiempo; y así fue. Cuando ingresó a la dependencia estatal lo nombré responsable de una oficina que no existía en la estructura, la de Epidemiología. Él sabe cómo fueron sus inicios y lo festejamos de repente. En esos primeros años se forjó su vocación como salubrista y un lustro después de su ingreso ocupó la Jefatura de los mencionados Servicios Coordinados, la más elevada responsabilidad de la Secretaría de Salud en el Estado. Tenía apenas 30 años de edad.
El segundo hecho que quiero destacar se refiere a cuando sustituí fortuitamente al Dr. Sergio Carrillo Pérez en la Secretaría Particular de la Secretaría de Salud estatal. Era el primer lunes de enero del 2005 y se acababa de “estrenar” como titular de la misma, por segunda vez, el Dr. Juan Díaz Pimentel. Cuando llegué a las 9:00 horas a la oficina saludé al Dr. Nakamura López y su distinguida esposa, los que estaban haciendo antesala. Me comentaron que esperaban una entrevista con el Dr. Díaz, únicamente para saludarle y expresarle que se reincorporaban a su plaza de base, luego de permanecer en la Ciudad de México alrededor de 15 años. Lamentablemente sólo pudieron pasar después de casi cuatro horas de lenta espera, por la gran cantidad de solicitudes de audiencia. Estoicamente soportaron ese tiempo. Salí a verlos y me causó una honda pena, así es que de súbito expliqué esa situación al Dr. Díaz Pimentel, quien los recibió de inmediato. Más de media hora después este último me preguntó mi opinión respecto del Dr. Nakamura; por supuesto que mis comentarios fueron altamente positivos y contundentes. ¡Perfecto!, me dijo, lo voy a incorporar a mi equipo como Director de Prevención y Promoción de la Salud, cargo que desempeñó por más de cuatro años.
En los tres lustros que vivió y trabajó en el Distrito Federal, el Dr. Nakamura forjó y consolidó un sólido prestigio; se realizó como experto en el tema de vacunación, desempeñó elevados puestos a nivel de dirección; creó el PROVAC, sistema de información que logró el Premio Nacional de Administración; fue el autor intelectual del Programa de Vacunación Universal a nivel nacional; se convirtió en consultor de la OPS; se desarrolló como docente en instituciones como el IMSS, el ISSSTE, la UNAM, la Secretaría de la Defensa Nacional, los Institutos Nacionales de Salud Pública y de Higiene, y como profesor y conferencista invitado en Ecuador, Argentina, Guatemala, Belice, Panamá, Brasil, Bolivia, Costa Rica, Haití, Perú, Finlandia, Polonia y la India, entre otros. Así mismo, dirigió y fue coautor de múltiples trabajos de investigación y de diversas publicaciones; destacan los programas específicos a su cargo, manuales, reglamentos, capítulos en libros; asistió a infinidad de congresos, seminarios, conferencias, siendo ponente en muchas de ellas. En el 2009 fue distinguido con la Medalla al Mérito Sanitario por parte de la Sociedad Mexicana de Salud Pública, de la cual es socio titular. También pertenece a la Sociedad Oaxaqueña de Salud Pública, al Colegio Mexicano de Salud Pública y ramas afines y es miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Desde su retorno a Oaxaca, por más de cuatro años fue director del área ya señalada y a partir del 2009 Coordinador Estatal del Programa de Vacunación, cargo que desempeñó hasta el 30 de julio del 2013. Al inaugurar el moderno y vanguardista Centro Estatal de Vacunología el día 21 de este mes, el Gobernador del Estado, Lic. Gabino Cue Monteagudo, dio a conocer que a partir de esa fecha dicho establecimiento lleva el nombre del insigne Dr. Miguel Ángel Nakamura López. Los trabajadores de la salud y los salubristas en particular nos sentimos muy orgullosos por esa distinción y nos congratulamos porque la trayectoria de un gran ser humano, haya sido reconocida en un acto pleno de justicia. ¡Enhorabuena!
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