En riesgo el éxito del Programa de vacunación en México.
No lo digo yo, lo expresó recientemente el Dr. Miguel Ángel Nakamura López, experto internacional en el tema, en un foro de la magnitud de la reunión conjunta de las Sociedades Oaxaqueña y Mexicana de Salud Pública, la primera con motivo de su 50 Aniversario y la segunda como parte de las actividades académicas por sus 70 años de existencia; dicho evento se celebró el pasado mes de septiembre en la Ciudad de Oaxaca.
¿En qué radica la contundente aseveración del Dr. Nakamura, quien pone en tela de juicio lo que acontece actualmente con un programa que en su momento alcanzó un reconocimiento internacional?
Para empezar, la cobertura para cualquier biológico que permita garantizar que la población vacunada está protegida, es del 95% para las vacunas individuales y 90% para los esquemas completos; estos indicadores hacen más de una década que dejaron de alcanzarse, con excepción de las vacunas BCG, Hepatitis B y Neumocócica en menores de un año y de SRP (Antisarampión, Rubeola y Parotiditis) a los 15 y 23 meses, que fue mayor al 80%. Las encuestas ENSA 2000, ENSANUT 2006, ENCOVA 2010 y ENSANUT 2012, así lo demuestran. Por cierto, la cobertura observada en ENSANUT 2006 ha sido superior a las demás, pero en ningún caso se logró el cumplimiento del indicador del 90% en relación al esquema completo que comprende todas las vacunas. Para mayor información se puede consultar la página http://ensanut.insp.mx/informes/ENSANUT2012Resultado.
En su excelente disertación, el Dr. Nakamura López inició con un recorrido histórico que comprendió los momentos más trascendentes de las acciones de vacunación en nuestro país; entre otros datos mencionó que en 1973 se creó el Programa Nacional de Inmunizaciones; en 1978 nació la Cartilla Nacional de Vacunación y luego los Días Nacionales de Vacunación en el periodo 1986-1992. Señaló, como parteaguas para la toma de decisiones la pandemia de sarampión de 1990, en la que fallecieron casi 6 mil niños. En ese mismo año se realizó la primera Encuesta Nacional de Cobertura (ENCOVA) y se desarrolló la Cumbre Mundial a Favor de la Infancia; a raíz de los compromisos que México contrajo se creó en 1991 el Consejo Nacional de Vacunación (CONAVA), generándose de inmediato el Programa de Vacunación Universal, gracias al talento y liderazgo del Dr. Nakamura, quien recibió el Premio Nacional de Administración al haber creado el PROVAC, sistema de información del programa antes mencionado.
La cobertura actual del Programa de Vacunación en México comprende la prevención de 15 enfermedades. En la década de los 90´s se convirtió en el orgullo nacional y en un paradigma a nivel mundial e infinidad de veces fue elogiado en múltiples foros. Los biológicos se llegaron a producir en el país, aunque nunca se dejaron de importar algunas de las vacunas. Fue un periodo en que los titulares de las instituciones de salud del país se reunían con el presidente de la República para coordinar sus esfuerzos y aquel aparecía en la televisión dando un mensaje de invitación a la población, previo al inicio de cada Día Nacional de Vacunación. Además, se tenían bien definidas las áreas geográficas que le correspondían a cada institución y las madres de familia cuidaban con esmero las cartillas de vacunación de sus hijos. El PROVAC era el instrumento básico para el control y evaluación del programa y éste fue un factor decisivo para abatir la mortalidad infantil, preescolar y escolar. De acuerdo con el Dr. Nakamura hoy todos esos avances son cosa del pasado. Es decir, México ya no produce vacunas, las importa; el presidente ya no preside las reuniones del CONAVA y no aparece en televisión; ya no asisten los titulares, sólo sus representantes; la regionalización operativa se ha eliminado; el uso y conservación de las cartillas es deficiente; el PROVAC no opera y los recursos para el programa son derivados para otras necesidades en no pocos Estados. En suma, el Dr. Nakamura plantea con precisión lo que se ha descuidado y lo que falta por hacer y reflexiona: “Está en riesgo de destruirse un programa que llegó a tener el mayor de los éxitos; está en riesgo la seguridad nacional”.
¿En qué radica la contundente aseveración del Dr. Nakamura, quien pone en tela de juicio lo que acontece actualmente con un programa que en su momento alcanzó un reconocimiento internacional?
Para empezar, la cobertura para cualquier biológico que permita garantizar que la población vacunada está protegida, es del 95% para las vacunas individuales y 90% para los esquemas completos; estos indicadores hacen más de una década que dejaron de alcanzarse, con excepción de las vacunas BCG, Hepatitis B y Neumocócica en menores de un año y de SRP (Antisarampión, Rubeola y Parotiditis) a los 15 y 23 meses, que fue mayor al 80%. Las encuestas ENSA 2000, ENSANUT 2006, ENCOVA 2010 y ENSANUT 2012, así lo demuestran. Por cierto, la cobertura observada en ENSANUT 2006 ha sido superior a las demás, pero en ningún caso se logró el cumplimiento del indicador del 90% en relación al esquema completo que comprende todas las vacunas. Para mayor información se puede consultar la página http://ensanut.insp.mx/informes/ENSANUT2012Resultado.
En su excelente disertación, el Dr. Nakamura López inició con un recorrido histórico que comprendió los momentos más trascendentes de las acciones de vacunación en nuestro país; entre otros datos mencionó que en 1973 se creó el Programa Nacional de Inmunizaciones; en 1978 nació la Cartilla Nacional de Vacunación y luego los Días Nacionales de Vacunación en el periodo 1986-1992. Señaló, como parteaguas para la toma de decisiones la pandemia de sarampión de 1990, en la que fallecieron casi 6 mil niños. En ese mismo año se realizó la primera Encuesta Nacional de Cobertura (ENCOVA) y se desarrolló la Cumbre Mundial a Favor de la Infancia; a raíz de los compromisos que México contrajo se creó en 1991 el Consejo Nacional de Vacunación (CONAVA), generándose de inmediato el Programa de Vacunación Universal, gracias al talento y liderazgo del Dr. Nakamura, quien recibió el Premio Nacional de Administración al haber creado el PROVAC, sistema de información del programa antes mencionado.
La cobertura actual del Programa de Vacunación en México comprende la prevención de 15 enfermedades. En la década de los 90´s se convirtió en el orgullo nacional y en un paradigma a nivel mundial e infinidad de veces fue elogiado en múltiples foros. Los biológicos se llegaron a producir en el país, aunque nunca se dejaron de importar algunas de las vacunas. Fue un periodo en que los titulares de las instituciones de salud del país se reunían con el presidente de la República para coordinar sus esfuerzos y aquel aparecía en la televisión dando un mensaje de invitación a la población, previo al inicio de cada Día Nacional de Vacunación. Además, se tenían bien definidas las áreas geográficas que le correspondían a cada institución y las madres de familia cuidaban con esmero las cartillas de vacunación de sus hijos. El PROVAC era el instrumento básico para el control y evaluación del programa y éste fue un factor decisivo para abatir la mortalidad infantil, preescolar y escolar. De acuerdo con el Dr. Nakamura hoy todos esos avances son cosa del pasado. Es decir, México ya no produce vacunas, las importa; el presidente ya no preside las reuniones del CONAVA y no aparece en televisión; ya no asisten los titulares, sólo sus representantes; la regionalización operativa se ha eliminado; el uso y conservación de las cartillas es deficiente; el PROVAC no opera y los recursos para el programa son derivados para otras necesidades en no pocos Estados. En suma, el Dr. Nakamura plantea con precisión lo que se ha descuidado y lo que falta por hacer y reflexiona: “Está en riesgo de destruirse un programa que llegó a tener el mayor de los éxitos; está en riesgo la seguridad nacional”.
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