SSA/SSO: Su edificio central, un viejo anhelo y una necesidad impostergable
Mi segunda sugerencia está dirigida a lo que llamé “SSO: Una deuda pendiente”, título de mi artículo publicado en Noticias, Voz e Imagen de Oaxaca, el sábado 20 de junio del 2015. Del mismo, me permito transcribir algunas líneas.
… “Con el crecimiento de la infraestructura para la atención médica en toda la entidad, se incrementaron las áreas técnico-administrativas a nivel central <de los Servicios de Salud de Oaxaca> y en las Jurisdicciones Sanitarias; los trabajadores ubicados en las áreas que son objeto de este artículo rebasaron por completo las expectativas del proyecto inicial <hoy aclaro: de un proyecto de ampliación del edificio colonial ubicado en el número 103 de las calles de J.P. García>, el cual hubiera sido tan solo un paliativo para no más de 15 años; por ello, para el año 2002 ya se arrendaban 18 inmuebles, cuya renta alcanzaba la cantidad de 3.5 millones de pesos al año. En esos espacios rentados laboraban más de mil servidores públicos y se disponía de un parque vehicular de 172 unidades de motor…
… “A trece años de distancia, la situación se ha vuelto un asunto cada vez más delicado, pues se siguen rentando inmuebles, que resultan ser muy costosos, la estructura orgánica de la dependencia se ha hipertrofiado, el número de programas sanitario-asistenciales se elevó de manera considerable, aumentó significativamente el número de recursos humanos y el parque vehicular, pero tal vez lo más trascendente de resaltar es que tal dispersión de áreas técnico-administrativas repercute en la vinculación que debieran de tener todas ellas para lograr un elevado nivel de eficacia, eficiencia y efectividad: tres indicadores de calidad…
… “Vuelvo a insistir que los Servicios de Salud de Oaxaca requieren de un inmueble decoroso, construido ex profeso, en un terreno con la suficiente extensión, en donde, además de las áreas de oficinas se edifique un auditorio de usos múltiples, salas de juntas, Bibliohemeroteca, videoteca, sala de cómputo, archivo y almacén general, área de conservación y mantenimiento y estacionamiento para vehículos oficiales, de los trabajadores <hoy agrego: y para los visitantes>. Así como áreas verdes para ofrecer una imagen visual agradable y estimulante. Es de esperarse una notable mejoría en materia de integración, en la comunicación entre todas las áreas, en el ambiente de trabajo, abatimiento en los costos de operación en materia de arrendamiento y de servicios tales como energía eléctrica, teléfono, estacionamiento, seguridad, transporte y limpieza; disminución en el gasto de combustible y de los riesgos en el desplazamiento de personal. Esto es indispensable también en las Jurisdicciones Sanitarias”. Fin de la cita. Existe el antecedente de que no son pocas las entidades federativas que disponen de un inmueble de las características antes señaladas, lo cual les ha permitido alcanzar los tres indicadores de calidad ya mencionados. Lo que ha sucedido en nuestro Estado es que en cada periodo gubernamental se le ha concedido prioridad a la construcción de unidades médicas híbridas, queriendo decir con esto que se encuentran técnicamente entre el primero y segundo niveles de atención, así como hospitales generales que han oscilado entre las 30 y 60 camas. ¿Ha sido conveniente su construcción y equipamiento?; desde luego que sí, siempre y cuando sean resolutivos y dispongan por lo menos de su plantilla de arranque, del equipamiento, instalaciones, insumos y presupuesto para ofrecer un servicio de óptima calidad. Pero la infraestructura en salud no son sólo unidades médicas; no se trata de ofrecer al pueblo únicamente ese tipo de obras. En el caso que nos ocupa es una necesidad de primer orden que ya no se debe postergar, la construcción de un inmueble como el que me he permitido comentar. Para los trabajadores de las oficinas centrales y de las seis jurisdicciones sanitarias representa la atención de un viejo anhelo. La planificación de servicios de salud, a la altura de la visión de desarrollo que requiere un Estado como el nuestro, debe ser la respuesta contundente en la próxima administración de gobierno.
… “Con el crecimiento de la infraestructura para la atención médica en toda la entidad, se incrementaron las áreas técnico-administrativas a nivel central <de los Servicios de Salud de Oaxaca> y en las Jurisdicciones Sanitarias; los trabajadores ubicados en las áreas que son objeto de este artículo rebasaron por completo las expectativas del proyecto inicial <hoy aclaro: de un proyecto de ampliación del edificio colonial ubicado en el número 103 de las calles de J.P. García>, el cual hubiera sido tan solo un paliativo para no más de 15 años; por ello, para el año 2002 ya se arrendaban 18 inmuebles, cuya renta alcanzaba la cantidad de 3.5 millones de pesos al año. En esos espacios rentados laboraban más de mil servidores públicos y se disponía de un parque vehicular de 172 unidades de motor…
… “A trece años de distancia, la situación se ha vuelto un asunto cada vez más delicado, pues se siguen rentando inmuebles, que resultan ser muy costosos, la estructura orgánica de la dependencia se ha hipertrofiado, el número de programas sanitario-asistenciales se elevó de manera considerable, aumentó significativamente el número de recursos humanos y el parque vehicular, pero tal vez lo más trascendente de resaltar es que tal dispersión de áreas técnico-administrativas repercute en la vinculación que debieran de tener todas ellas para lograr un elevado nivel de eficacia, eficiencia y efectividad: tres indicadores de calidad…
… “Vuelvo a insistir que los Servicios de Salud de Oaxaca requieren de un inmueble decoroso, construido ex profeso, en un terreno con la suficiente extensión, en donde, además de las áreas de oficinas se edifique un auditorio de usos múltiples, salas de juntas, Bibliohemeroteca, videoteca, sala de cómputo, archivo y almacén general, área de conservación y mantenimiento y estacionamiento para vehículos oficiales, de los trabajadores <hoy agrego: y para los visitantes>. Así como áreas verdes para ofrecer una imagen visual agradable y estimulante. Es de esperarse una notable mejoría en materia de integración, en la comunicación entre todas las áreas, en el ambiente de trabajo, abatimiento en los costos de operación en materia de arrendamiento y de servicios tales como energía eléctrica, teléfono, estacionamiento, seguridad, transporte y limpieza; disminución en el gasto de combustible y de los riesgos en el desplazamiento de personal. Esto es indispensable también en las Jurisdicciones Sanitarias”. Fin de la cita. Existe el antecedente de que no son pocas las entidades federativas que disponen de un inmueble de las características antes señaladas, lo cual les ha permitido alcanzar los tres indicadores de calidad ya mencionados. Lo que ha sucedido en nuestro Estado es que en cada periodo gubernamental se le ha concedido prioridad a la construcción de unidades médicas híbridas, queriendo decir con esto que se encuentran técnicamente entre el primero y segundo niveles de atención, así como hospitales generales que han oscilado entre las 30 y 60 camas. ¿Ha sido conveniente su construcción y equipamiento?; desde luego que sí, siempre y cuando sean resolutivos y dispongan por lo menos de su plantilla de arranque, del equipamiento, instalaciones, insumos y presupuesto para ofrecer un servicio de óptima calidad. Pero la infraestructura en salud no son sólo unidades médicas; no se trata de ofrecer al pueblo únicamente ese tipo de obras. En el caso que nos ocupa es una necesidad de primer orden que ya no se debe postergar, la construcción de un inmueble como el que me he permitido comentar. Para los trabajadores de las oficinas centrales y de las seis jurisdicciones sanitarias representa la atención de un viejo anhelo. La planificación de servicios de salud, a la altura de la visión de desarrollo que requiere un Estado como el nuestro, debe ser la respuesta contundente en la próxima administración de gobierno.
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