El PED en materia de salud
En los últimos años mucho se ha comentado en distintos foros internacionales, en nuestro país y aquí mismo en Oaxaca, acerca de la necesidad impostergable de recordar los compromisos establecidos en la Conferencia Mundial de Alma Ata, celebrada en 1978 y los que tienen que ver con los Objetivos del Milenio, porque pareciera que se ha olvidado que la esencia fundamental de los servicios de salud debe estar enfocada a la base piramidal de la atención integral, aquella que se tiene que brindar en los establecimientos del primer nivel de la estructura sanitario asistencial. Ahí donde son prioritarias las acciones de promoción, educación y fomento de la salud; de protección específica, como la aplicación de biológicos o vacunas; de detección oportuna de las enfermedades transmisibles y de las que no tienen por qué volverse crónicas y tener un proceso degenerativo, como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, las neoplasias, las cardiopatías y la cirrosis hepática; así también las que son producto de los trastornos de la alimentación el sobrepeso, la obesidad y la desnutrición.
Otras más, de vital importancia, corresponden al control prenatal, la atención del parto eutócico o normal, de la mujer en periodo de puerperio y la atención y control del recién nacido; la detección del cáncer cérvico uterino y la exploración mamaria; incluyen, además, la consulta del niño aparentemente sano <de uno a 15 años> para la vigilancia de su crecimiento y desarrollo y la detección de defectos congénitos, etc. La atención primaria comprende, así mismo, las acciones del servicio de Odontología y Psicología clínica. Por supuesto que en este nivel, donde se debe atender al 85% de los usuarios de los servicios de salud, tiene que funcionar un excelente sistema de referencia y contrarreferencia de pacientes a los siguientes niveles de atención.
Por ello, yo esperaría que en el Plan Estatal de Desarrollo (PED) 2017-2022, se contemple el fortalecimiento de los establecimientos del primer nivel de atención, para que se brinde una atención primaria de calidad. Ello implica la aplicación de un programa de conservación y mantenimiento, y, en su caso, ampliación y equipamiento de la infraestructura existente, el reforzamiento de las plantillas de personal y la dotación suficiente y oportuna de todos los insumos que se requieren para un óptimo funcionamiento.
El PED, en materia de salud, debe dirigir sus políticas, objetivos, metas, estrategias y acciones para que el segundo nivel, constituido por todos los hospitales generales del Estado, funcionen de manera eficiente; ello quiere decir que han de preverse plantillas de personal completas, de acuerdo a la capacidad instalada de cada nosocomio, que consideren los tres turnos, los fines de semana y los periodos vacacionales y días feriados; que cumplan estrictamente con un programa de conservación y mantenimiento de mobiliario, instalaciones y equipo; que sean objeto de renovación de aquellos bienes de activo fijo que estén por concluir su función y que, al igual que el primer nivel, dispongan de todos los elementos comprendidos en el gasto corriente anual, en cuanto a cantidad y calidad.
Esperaría, que el Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca, el Hospital de la Niñez y el Hospital Psiquiátrico Cruz del Sur, reciban una atención como la descrita para los hospitales de segundo nivel, pero, además, que sean objeto de ampliación, remodelación y/o rehabilitación, de acuerdo a un cuidadoso diagnóstico médico arquitectónico.
Finalmente, el PED debe atender una necesidad ancestral, la construcción del edificio central de los Servicios de Salud de Oaxaca, con lo que se evitaría el pago desmedido de millones de pesos en la renta de una veintena de inmuebles en la Ciudad de Oaxaca; pero hay otro tipo de justificaciones de importancia. Ruego revisar mi artículo “SSA/SSO: su edificio central, viejo anhelo y necesidad impostergable” (Noticias, 6 de febrero del 2016).
Si lo expresado está descrito en el PED, Oaxaca observará, en los próximos seis años, un impresionante repunte en materia de salud, que bien podría servir de modelo para todo el país.
Otras más, de vital importancia, corresponden al control prenatal, la atención del parto eutócico o normal, de la mujer en periodo de puerperio y la atención y control del recién nacido; la detección del cáncer cérvico uterino y la exploración mamaria; incluyen, además, la consulta del niño aparentemente sano <de uno a 15 años> para la vigilancia de su crecimiento y desarrollo y la detección de defectos congénitos, etc. La atención primaria comprende, así mismo, las acciones del servicio de Odontología y Psicología clínica. Por supuesto que en este nivel, donde se debe atender al 85% de los usuarios de los servicios de salud, tiene que funcionar un excelente sistema de referencia y contrarreferencia de pacientes a los siguientes niveles de atención.
Por ello, yo esperaría que en el Plan Estatal de Desarrollo (PED) 2017-2022, se contemple el fortalecimiento de los establecimientos del primer nivel de atención, para que se brinde una atención primaria de calidad. Ello implica la aplicación de un programa de conservación y mantenimiento, y, en su caso, ampliación y equipamiento de la infraestructura existente, el reforzamiento de las plantillas de personal y la dotación suficiente y oportuna de todos los insumos que se requieren para un óptimo funcionamiento.
El PED, en materia de salud, debe dirigir sus políticas, objetivos, metas, estrategias y acciones para que el segundo nivel, constituido por todos los hospitales generales del Estado, funcionen de manera eficiente; ello quiere decir que han de preverse plantillas de personal completas, de acuerdo a la capacidad instalada de cada nosocomio, que consideren los tres turnos, los fines de semana y los periodos vacacionales y días feriados; que cumplan estrictamente con un programa de conservación y mantenimiento de mobiliario, instalaciones y equipo; que sean objeto de renovación de aquellos bienes de activo fijo que estén por concluir su función y que, al igual que el primer nivel, dispongan de todos los elementos comprendidos en el gasto corriente anual, en cuanto a cantidad y calidad.
Esperaría, que el Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca, el Hospital de la Niñez y el Hospital Psiquiátrico Cruz del Sur, reciban una atención como la descrita para los hospitales de segundo nivel, pero, además, que sean objeto de ampliación, remodelación y/o rehabilitación, de acuerdo a un cuidadoso diagnóstico médico arquitectónico.
Finalmente, el PED debe atender una necesidad ancestral, la construcción del edificio central de los Servicios de Salud de Oaxaca, con lo que se evitaría el pago desmedido de millones de pesos en la renta de una veintena de inmuebles en la Ciudad de Oaxaca; pero hay otro tipo de justificaciones de importancia. Ruego revisar mi artículo “SSA/SSO: su edificio central, viejo anhelo y necesidad impostergable” (Noticias, 6 de febrero del 2016).
Si lo expresado está descrito en el PED, Oaxaca observará, en los próximos seis años, un impresionante repunte en materia de salud, que bien podría servir de modelo para todo el país.
No hay comentarios.: