El éxito en la relación médico-paciente.
De acuerdo con el Dr. Jorge Cárdenas Arévalo “La relación médico-paciente es la piedra angular de la práctica médica; es la capacidad, habilidad y arte del médico para la interacción y establecer el diálogo con su paciente, para obtener la información y la exploración física y el consentimiento, del que depende en gran parte el éxito terapéutico. Es también la forma específica de asistencia y ayuda con características de motivación y técnicas interhumanas. Ya que el paciente es un ser humano que espera que el médico se ocupe del hombre en su totalidad. Son relaciones interpersonales, importantes para la práctica médica e imprescindible en la formación integral del médico. Implica comportamientos inteligentes de solidaridad, altruismo, confianza, con deberes y derechos, pero también con actitudes de ayuda, de necesidad y dependencia de parte del paciente”. Y agrega: “El paciente con su “Yo” puede pensar, sentir y decir: “Lo necesito como experto”, “Él debe saber”, o lo mejor: “Él me comprende”. Mientras que el médico con su “Yo”, piensa, siente o dice: “Es un hombre que sufre”, “Es un caso”, o lo mejor: “Es mi paciente”. (www.cardenashistoriamedicina.net/etica/es-medico_paciente.htm).
Rescato lo que el Dr. Fidel Herminio López López expresa en el libro “Principios de Derecho Médico”, en el que aborda de manera excelente este tema: “El Dr. Pablo Arango Restrepo, profesor colombiano opina, acerca de lo que sucede con el profesional de la medicina: “A lo largo de estos años de ejercicio profesional he podido encontrar médicos muy variados: hay algunos con una enorme cantidad de conocimientos científicos, que están al día en información, con una gran dedicación a la ciencia, pero poco amables, de pocas palabras y algunos huraños a los que el paciente les estorba. También hay médicos muy conversadores, amables, amigables, que se saben ganar la confianza de los pacientes y de la gente, pero no tienen mayores conocimientos ni están actualizados, pese a esto tiene un relativo éxito en su ejercicio profesional”.
El Dr. López agrega dos grupos de profesionales de la medicina: “Aquellos que no se apegan a la lex artis médica, no establecen una comunicación empática y por lo tanto hacen una medicina nada satisfactoria y aquellos que se apegan a la lex artis médica, establecen una comunicación asertiva y empática, generando una excelente medicina; grupo al que idealmente deberíamos de pertenecer todos los que trabajamos en bien de la salud y el bienestar de nuestro paciente”. Y acota: “Actualmente la relación médico-paciente debe basarse en el modelo participativo o deliberativo que proponen Ezequiel y Linda Emmanuel”. (La Relación Médico-Paciente. Capitulo VII. Págs. 105-130. Principios de Derecho Médico. Edición agosto 2018). Al respecto, asistí a dos conferencias que dictó recientemente el Dr. López en el Auditorio de Usos Múltiples de la Universidad Regional del Sureste. En ambas desarrolló el tema en comento en forma amplia, amena, y suficiente, apoyándose en una magnífica presentación en power point. Una de sus disertaciones estuvo dirigida a los futuros médicos de la citada Universidad y otra a médicos y otros trabajadores de la salud de la Jurisdicción Sanitaria No. 6 de los SSO. Creo que les quedó bien claro a todos los asistentes el perfil que requerimos de ese personal profesional y técnico, para que actúen con humanismo y humanitarismo.
Concluyo este artículo para señalar públicamente la extraordinaria impresión que tuve la semana pasada en la Ciudad de Querétaro, con dos médicos que forman parte del directorio del Hospital Ángeles. Al respecto, fui testigo del extraordinario tratamiento profesional que le ofrecieron ambos a mi hija Verónica Azucena. Haber filmado la consulta completa me hubiera permitido mostrarla como evidencia de lo que es un médico que cumple a satisfacción el moderno concepto de la relación médico-paciente. Ellos son los Dres. Domingo Stefanoni Galeazzi y Eduardo Barreira Mercado, especialistas en Neurocirugía y Reumatología, respectivamente. En esa ocasión valió la pena pronunciar las palabras “Gracias Doctor”. Mis respetos y reconocimiento.
Rescato lo que el Dr. Fidel Herminio López López expresa en el libro “Principios de Derecho Médico”, en el que aborda de manera excelente este tema: “El Dr. Pablo Arango Restrepo, profesor colombiano opina, acerca de lo que sucede con el profesional de la medicina: “A lo largo de estos años de ejercicio profesional he podido encontrar médicos muy variados: hay algunos con una enorme cantidad de conocimientos científicos, que están al día en información, con una gran dedicación a la ciencia, pero poco amables, de pocas palabras y algunos huraños a los que el paciente les estorba. También hay médicos muy conversadores, amables, amigables, que se saben ganar la confianza de los pacientes y de la gente, pero no tienen mayores conocimientos ni están actualizados, pese a esto tiene un relativo éxito en su ejercicio profesional”.
El Dr. López agrega dos grupos de profesionales de la medicina: “Aquellos que no se apegan a la lex artis médica, no establecen una comunicación empática y por lo tanto hacen una medicina nada satisfactoria y aquellos que se apegan a la lex artis médica, establecen una comunicación asertiva y empática, generando una excelente medicina; grupo al que idealmente deberíamos de pertenecer todos los que trabajamos en bien de la salud y el bienestar de nuestro paciente”. Y acota: “Actualmente la relación médico-paciente debe basarse en el modelo participativo o deliberativo que proponen Ezequiel y Linda Emmanuel”. (La Relación Médico-Paciente. Capitulo VII. Págs. 105-130. Principios de Derecho Médico. Edición agosto 2018). Al respecto, asistí a dos conferencias que dictó recientemente el Dr. López en el Auditorio de Usos Múltiples de la Universidad Regional del Sureste. En ambas desarrolló el tema en comento en forma amplia, amena, y suficiente, apoyándose en una magnífica presentación en power point. Una de sus disertaciones estuvo dirigida a los futuros médicos de la citada Universidad y otra a médicos y otros trabajadores de la salud de la Jurisdicción Sanitaria No. 6 de los SSO. Creo que les quedó bien claro a todos los asistentes el perfil que requerimos de ese personal profesional y técnico, para que actúen con humanismo y humanitarismo.
Concluyo este artículo para señalar públicamente la extraordinaria impresión que tuve la semana pasada en la Ciudad de Querétaro, con dos médicos que forman parte del directorio del Hospital Ángeles. Al respecto, fui testigo del extraordinario tratamiento profesional que le ofrecieron ambos a mi hija Verónica Azucena. Haber filmado la consulta completa me hubiera permitido mostrarla como evidencia de lo que es un médico que cumple a satisfacción el moderno concepto de la relación médico-paciente. Ellos son los Dres. Domingo Stefanoni Galeazzi y Eduardo Barreira Mercado, especialistas en Neurocirugía y Reumatología, respectivamente. En esa ocasión valió la pena pronunciar las palabras “Gracias Doctor”. Mis respetos y reconocimiento.
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