Nueva amenaza para la salud mundial
En fecha reciente la Junta de Vigilancia Mundial de Preparación convocado por la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial, determinó que estas instituciones expresaran en tono sombrío que “el espectro de una emergencia sanitaria mundial se vislumbra peligrosamente en el horizonte”. La Junta de referencia estuvo integrada por un panel de expertos, políticos, jefes de organismos y líderes de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Su misión fue evaluar la capacidad del mundo para protegerse de las emergencias sanitarias, detectar los puntos débiles para atender estas emergencias y proponer estrategias de preparación. Para ello analizó lo ocurrido durante la pandemia de gripe AH1N1 de 2009, cuando se registraron en el mundo entre 150,000 y 570,000 personas muertas tan solo en el primer año que circuló el virus, de acuerdo al Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, CDC, de EE.UU. Sirvió así mismo la revisión exhaustiva del brote de Ébola de 2014-2016 en África, que a enero del 2016 había causado 11, 315 defunciones.
El mundo se enfrenta a un creciente brote de enfermedades infecciosas, pues en el periodo del 2011 al 2018, la OMS registró 1,483 brotes epidémicos en 172 países. El análisis de la Junta también se fundamentó en el estudio de pandemias que han ocurrido en el pasado y la manera en que se atendieron esas crisis; incluyó a las enfermedades propensas a epidemias como la Influenza, el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS), el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS), el Ébola, el Zika, la Peste, la Fiebre Amarilla y otros, considerándolas como “precursoras de una nueva era de brotes de alto impacto y propagación rápida que se detectan con mayor frecuencia y son cada vez más difíciles de manejar". ¿Se unirá a este grupo de enfermedades el nuevo brote de un Coronavirus engendrado en una localidad de China?
Preocupa que la humanidad se halla sujeta a la amenaza muy real de una pandemia con el calificativo de fulminante, que podría resultar sumamente mortífera. Un ejemplo de elevado riesgo lo vivió el mundo hace una centuria, cuando la pandemia mundial de Influenza en 1918, enfermó a un tercio de la población y mató alrededor de 50 millones de individuos de todas las edades. Una pandemia de tal magnitud podría matar actualmente entre 50 y 80 millones de personas y repercutiría severamente en casi el 5% de la economía mundial. Hoy sería más fácil una tragedia de esta naturaleza pues la población es cuatro veces superior a la de hace un siglo y las comunicaciones permiten viajar a un sinfín de países en unas cuantas horas. Lamentablemente, el dictamen del panel de expertos concluye que el mundo no está preparado para enfrentar semejante calamidad, pues la realidad es que nos esforzamos cuando estamos ante una grave amenaza para la salud, pero en cuanto este remite nos olvidamos de las acciones de prevención; por ello nos insertamos en un trágico ciclo de pánico y abandono. El problema es que muchos sistemas nacionales de salud colapsarían, principalmente aquellos de países menos desarrollados. Según Axel van Trotsenburg, director ejecutivo interino del Banco Mundial e integrante del panel, “la pobreza y fragilidad exacerban los brotes de enfermedades infecciosas y ayudan a crear las condiciones para las pandemias”. BBC News Mundo. 18/09/2019.
La aparición del Coronavirus 2019-nCoV, responsable de una misteriosa neumonía en Wuhan, China, en los inicios de enero de este año, que ha afectado a varios centenares de individuos de China, Japón, Indonesia, Taiwán y Corea del Sur, y causado una decena de defunciones, lo que ha provocado que la OMS organizara un comité de expertos para que se reúnan este jueves 23 en su sede de Ginebra, Suiza, y determinen si estamos ante una nueva emergencia de salud pública internacional. La fuente primaria más probable de esta epidemia parece ser animal, con algunas transmisiones limitadas de humano a humano que ocurren por contactos muy próximos. Ya se registró el primer caso en USA. En México se toman medidas estrictas en aeropuertos estratégicos, sin embargo, ya tenemos cuatro sospechosos, uno en Tamaulipas y los otros en Jalisco. Todos en estudio. Que no cunda el pánico.
El mundo se enfrenta a un creciente brote de enfermedades infecciosas, pues en el periodo del 2011 al 2018, la OMS registró 1,483 brotes epidémicos en 172 países. El análisis de la Junta también se fundamentó en el estudio de pandemias que han ocurrido en el pasado y la manera en que se atendieron esas crisis; incluyó a las enfermedades propensas a epidemias como la Influenza, el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS), el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS), el Ébola, el Zika, la Peste, la Fiebre Amarilla y otros, considerándolas como “precursoras de una nueva era de brotes de alto impacto y propagación rápida que se detectan con mayor frecuencia y son cada vez más difíciles de manejar". ¿Se unirá a este grupo de enfermedades el nuevo brote de un Coronavirus engendrado en una localidad de China?
Preocupa que la humanidad se halla sujeta a la amenaza muy real de una pandemia con el calificativo de fulminante, que podría resultar sumamente mortífera. Un ejemplo de elevado riesgo lo vivió el mundo hace una centuria, cuando la pandemia mundial de Influenza en 1918, enfermó a un tercio de la población y mató alrededor de 50 millones de individuos de todas las edades. Una pandemia de tal magnitud podría matar actualmente entre 50 y 80 millones de personas y repercutiría severamente en casi el 5% de la economía mundial. Hoy sería más fácil una tragedia de esta naturaleza pues la población es cuatro veces superior a la de hace un siglo y las comunicaciones permiten viajar a un sinfín de países en unas cuantas horas. Lamentablemente, el dictamen del panel de expertos concluye que el mundo no está preparado para enfrentar semejante calamidad, pues la realidad es que nos esforzamos cuando estamos ante una grave amenaza para la salud, pero en cuanto este remite nos olvidamos de las acciones de prevención; por ello nos insertamos en un trágico ciclo de pánico y abandono. El problema es que muchos sistemas nacionales de salud colapsarían, principalmente aquellos de países menos desarrollados. Según Axel van Trotsenburg, director ejecutivo interino del Banco Mundial e integrante del panel, “la pobreza y fragilidad exacerban los brotes de enfermedades infecciosas y ayudan a crear las condiciones para las pandemias”. BBC News Mundo. 18/09/2019.
La aparición del Coronavirus 2019-nCoV, responsable de una misteriosa neumonía en Wuhan, China, en los inicios de enero de este año, que ha afectado a varios centenares de individuos de China, Japón, Indonesia, Taiwán y Corea del Sur, y causado una decena de defunciones, lo que ha provocado que la OMS organizara un comité de expertos para que se reúnan este jueves 23 en su sede de Ginebra, Suiza, y determinen si estamos ante una nueva emergencia de salud pública internacional. La fuente primaria más probable de esta epidemia parece ser animal, con algunas transmisiones limitadas de humano a humano que ocurren por contactos muy próximos. Ya se registró el primer caso en USA. En México se toman medidas estrictas en aeropuertos estratégicos, sin embargo, ya tenemos cuatro sospechosos, uno en Tamaulipas y los otros en Jalisco. Todos en estudio. Que no cunda el pánico.
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