¿Ya se vacunó contra la Influenza?
La Influenza puede presentarse con una sintomatología que se caracteriza por fiebre, escalofríos, tos, dolor de garganta, secreción o congestión nasal, mialgias, cefalea y fatiga o cansancio; algunos individuos pueden cursar con vómitos y diarrea, sobre todo los niños. Las personas que padecen Influenza se recuperan en un periodo que oscila de unos pocos días a menos de dos semanas, sin embargo, es posible la aparición de complicaciones como la neumonía, que puede poner en riesgo la vida y terminar con la muerte del enfermo. Existen otras complicaciones de la Influenza, consideradas como moderadas, entre ellas las infecciones de los senos paranasales y del oído, pero las complicaciones pueden llegar a ser graves, además de la neumonía, como la miocarditis y la encefalitis, que es la inflamación del tejido que rodea al corazón y al tejido cerebral, respectivamente, o la miositis y la rabdomiólisis, que afecta el tejido muscular, y la insuficiencia multiorgánica; como ejemplos de esta última, la insuficiencia renal y respiratoria; lo peor es que se desencadene una respuesta inflamatoria en todo el organismo, que puede derivar en una septicemia, la que irremediablemente podría terminar en la muerte de la persona. Además, quienes padecen de asma y tienen Influenza pueden presentar crisis severas de aquella, y es posible que las que sufran de enfermedades cardiovasculares crónicas, con Influenza agregada pueden ver agravada su patología.
Para evitar que sucedan los daños antes señalados es importante e imprescindible prevenir la aparición de la Influenza, y ello es posible fundamentalmente con la vacunación anual, como lo recomiendan la Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades: Mujeres embarazadas, en cualquier semana de la gestación; niños de seis meses a cinco años de edad; adultos mayores de 65 años de edad; adultos y niños con trastornos pulmonares crónicos (incluido el asma), renales, hepáticos, neurológicos, hematológicos o metabólicos (incluida la diabetes mellitus); residentes de hogares de ancianos y otros centros de atención a largo plazo; personas con índice de masa corporal mayor de 40, para adultos, y los trabajadores de la salud. Además de la vacunación otras medidas de protección personal que no debemos soslayar, son: Lavado de manos de manera frecuente; cubrirse boca y nariz al toser o estornudar, con pañuelos desechables, o bien, con el ángulo interno del codo; evitar el contacto con personas enfermas y evitar tocarse ojos, nariz y boca.
Como lo señala el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud, correspondiente a la semana No. 52 del 2019, que comprendió del 22 al 28 de diciembre: … “Los virus de la Influenza estacional circulan y causan enfermedades en humanos todo el año, pero la incidencia (casos nuevos) de la enfermedad tiende a aumentar en los meses de invierno (del 21 de diciembre del año que termina al 20 de marzo del siguiente año), transmitiéndose de persona a persona al tener contacto directo con personas enfermas, al estornudar, toser y tocar superficies contaminadas. Las personas con mayor riesgo de enfermedad grave son las que no cuentan con vacunación, mujeres embarazadas, los extremos de la vida, personas inmunocomprometidas, personas con antecedentes médicos crónicos. La Influenza estacional evoluciona continuamente, lo que significa que las personas pueden contraer la infección varias veces a lo largo de sus vidas; por lo tanto, los componentes virales de las vacunas se revisan con frecuencia y se actualizan periódicamente para garantizar la eficacia de la misma”. Fin de la cita.
En el periodo comprendido de la semana 40 del año 2018 a la No. 20 del 2019, se han confirmado, de forma preliminar 7,454 casos positivos a Influenza y 839 defunciones, según el corte de información del 12 de noviembre del año pasado. Ha predominado el subtipo viral A (H1N1) pdm09, en el 66% de los casos. Los Estados con el mayor número de defunciones han sido Estado de México, Ciudad de México, Hidalgo, Puebla y Guanajuato; en conjunto suman el 45.5% de las defunciones. En conclusión, si no se ha vacunado no lo dude, hágalo de inmediato.
Para evitar que sucedan los daños antes señalados es importante e imprescindible prevenir la aparición de la Influenza, y ello es posible fundamentalmente con la vacunación anual, como lo recomiendan la Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades: Mujeres embarazadas, en cualquier semana de la gestación; niños de seis meses a cinco años de edad; adultos mayores de 65 años de edad; adultos y niños con trastornos pulmonares crónicos (incluido el asma), renales, hepáticos, neurológicos, hematológicos o metabólicos (incluida la diabetes mellitus); residentes de hogares de ancianos y otros centros de atención a largo plazo; personas con índice de masa corporal mayor de 40, para adultos, y los trabajadores de la salud. Además de la vacunación otras medidas de protección personal que no debemos soslayar, son: Lavado de manos de manera frecuente; cubrirse boca y nariz al toser o estornudar, con pañuelos desechables, o bien, con el ángulo interno del codo; evitar el contacto con personas enfermas y evitar tocarse ojos, nariz y boca.
Como lo señala el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud, correspondiente a la semana No. 52 del 2019, que comprendió del 22 al 28 de diciembre: … “Los virus de la Influenza estacional circulan y causan enfermedades en humanos todo el año, pero la incidencia (casos nuevos) de la enfermedad tiende a aumentar en los meses de invierno (del 21 de diciembre del año que termina al 20 de marzo del siguiente año), transmitiéndose de persona a persona al tener contacto directo con personas enfermas, al estornudar, toser y tocar superficies contaminadas. Las personas con mayor riesgo de enfermedad grave son las que no cuentan con vacunación, mujeres embarazadas, los extremos de la vida, personas inmunocomprometidas, personas con antecedentes médicos crónicos. La Influenza estacional evoluciona continuamente, lo que significa que las personas pueden contraer la infección varias veces a lo largo de sus vidas; por lo tanto, los componentes virales de las vacunas se revisan con frecuencia y se actualizan periódicamente para garantizar la eficacia de la misma”. Fin de la cita.
En el periodo comprendido de la semana 40 del año 2018 a la No. 20 del 2019, se han confirmado, de forma preliminar 7,454 casos positivos a Influenza y 839 defunciones, según el corte de información del 12 de noviembre del año pasado. Ha predominado el subtipo viral A (H1N1) pdm09, en el 66% de los casos. Los Estados con el mayor número de defunciones han sido Estado de México, Ciudad de México, Hidalgo, Puebla y Guanajuato; en conjunto suman el 45.5% de las defunciones. En conclusión, si no se ha vacunado no lo dude, hágalo de inmediato.
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