Los frenos a la economía de México

Una de las promesas del presidente Andrés Manuel López Obrador al iniciar el año 2019, fue la de alcanzar un crecimiento económico del 4% en su primer año de gobierno; la realidad, ya lo sabemos, el año pasado ocurrió una tremenda desaceleración de nuestra economía, situándose el Producto Interno Bruto en un 0.1%, de acuerdo a los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, considerándose por los analistas en la materia como un año perdido. A pesar de tan sombrío panorama se antojaba que para el 2020, con el nuevo Tratado de Libre Comercio acordado entre los gobiernos de Canadá, Estados Unidos de América y México, la situación tendería a mejorar y que retomaría el alza ascendente para el 2021. Eso no sucederá. La pandemia del Covid-19, la estrepitosa caída de los precios de petróleo a nivel mundial, y la de por sí débil economía nacional, parecen confabularse para llevar a nuestro país a vivir un mayor estancamiento en sus finanzas, lo que los expertos denominan recesión. Tal amenaza podría convertirse en el principal desastre financiero de los últimos 25 años. Por lo pronto las empresas financieras como J.P. Morgan, Scotiabank y Bank of América Merrill Lynch, observan un pronóstico muy pesimista, pues prevén una contracción del PIB de México del 7%, 5.8% y 4.5%, respectivamente. Localmente el Banco de México, Banxico, prevé 4.5%. La misma Secretaría de Hacienda calcula un 3.9%. El caso es que una vez más tendremos un severo freno al crecimiento y desarrollo de nuestra nación, como lo hemos padecido a partir de que somos un país independiente.

Un común denominador que ha corroído las estructuras gubernamentales a lo largo de prácticamente dos siglos, ha sido la corrupción y su inseparable compañera, la impunidad, lo que las vuelve un factor de enorme peso al sumarse a los efectos sociales y económicos provocados por toda clase de desastres y contingencias protagonizadas por la naturaleza, así como los atribuidos al propio ser humano. En casi dos siglos de vida independiente las arcas nacionales se han visto insuficientes para llevar a México al concierto de las naciones desarrolladas. En los primeros 50 años del siglo XIX los múltiples conflictos internos que terminaban en hechos de sangre, la intervención norteamericana, la guerra de Reforma, la intervención francesa y la irrupción del segundo imperio mexicano en la figura de Maximiliano de Habsburgo, derivaron en un país que prácticamente se desangró; sus finanzas llegaron a ser tan magras que además de no contar la hacienda con disponible para el pago de deuda con diversas naciones, se llegó al grado de no poder sufragar el sueldo de los propios trabajadores del gobierno; esa severa situación económica la sufrió intensamente Don Benito Juárez durante los 14 años que condujo los destinos de México.

Hasta que tomó el poder el General Porfirio Díaz en 1876, se inició un periodo de aparente paz y orden hacia el progreso de México, despegue espectacular que se afianzó de 1884 a mayo de 1911, cuando renunció a la presidencia. La Revolución volvió a minar nuevamente las arcas del país, pero salvo el llamado “milagro mexicano”, ocurrido alrededor de la mitad del siglo XX, los presidentes han tenido que enfrentar los efectos de las crisis económicas provocadas por la 1ª y 2ª Guerras Mundiales, de los constantes huracanes, inundaciones, terremotos y sismos de gran magnitud, que han terminado en pérdidas multimillonarias en infraestructura, con énfasis en la turística, y severas afectaciones a la agricultura y ganadería; así mismo la elevada morbilidad y mortalidad causada por las epidemias de enfermedades transmisibles como la Influenza española, Fiebre amarilla, Cólera, Viruela, Tifo, Paludismo, Sarampión, Tosferina, Tétanos, Difteria, las infaltables infecciones diarreicas y respiratorias agudas, causantes de una impresionante mortalidad infantil, a los que hay que sumar la endémica tuberculosis, y en fecha más reciente la Influenza por AH1N1 y otras virosis. Hay que agregar las veces en que se llegó a devaluar nuestra moneda en los últimos 25 años del siglo XX. De ahí los 52 millones de mexicanos en situación de pobreza en México. Mas lo que vendrá.

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