Mujeres embarazadas: ¡Soliciten la prueba del VIH!
Uno de los mecanismos de transmisión del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), infección que puede llevar al SIDA, es el que ocurre durante el embarazo, el parto o en el periodo de lactancia; se le conoce como “transmisión vertical”. En el mundo se registran al año alrededor de 1.4 millones de mujeres embarazadas infectadas por el VIH y en esa medida es de esperarse que sus recién nacidos nazcan también infectados y con un futuro terriblemente sombrío. Del total de casos de infección por el VIH que se registran en mujeres embarazadas, la Transmisión Materno Fetal representa el 30-40%; la vía transplacentaria del 5 al 10%; en el momento del parto la transmisión es del 15% y durante la lactancia el 15%.
Por otra parte, las mujeres entre los 15 y los 24 años son más vulnerables al VIH. En nuestro país, de los casi 160 mil casos de SIDA registrados en el periodo de 1983 al 2012, casi el 18% corresponde a las mujeres. De los 28 mil 516 casos en mujeres, el 81.9% fueron entre los 15 a 49 años de edad. En el año 2010 el CENSIDA registró un total de 317 mujeres embarazadas con diagnóstico de SIDA; de ellas, 294 fueron reportadas por la Secretaría de Salud. En Oaxaca, en el COESIDA/CAPASITS se ha observado una tendencia al incremento en el número y porcentaje de pruebas de VIH positivas en mujeres embarazadas en los últimos tres años, lo cual es preocupante.
Pero el problema es más delicado cuando las mujeres con VIH tienen un embarazo después de saber que están infectadas, como lo hizo notar en fecha reciente el Dr. César Rivera Benítez, Jefe del Servicio de Infectología del Hospital General de la SSA de México, quien comentó que según datos de un proyecto de monitoreo médico en el periodo 2007-2009, producto de un estudio clínico-conductual cruzado de adultos en cuidados de VIH, aplicado en 26 centros de los Estados Unidos de Norteamérica y focalizado en mujeres diagnosticadas con dicha infección antes de los 45 años de edad, 370 de 1,407, o sea el 26.3%, tuvieron al menos un embarazo después de su diagnóstico y no siempre fue planeado.
Según el ONUSIDA, se estima en 12.9% las infecciones infantiles por el VIH transmitidas durante el parto de mujeres seropositivas en los últimos 12 meses. (ONUSIDA) y apenas en 43.2%, las embarazadas seropositivas que reciben medicamentos antirretrovirales para reducir el riesgo de la transmisión materno infantil. El porcentaje de detección del VIH en mujeres embarazadas en el 2010 apenas llegó al 34.6%. En México, la meta para el 2012 fue que todas las embarazadas se realizaran al menos una prueba de VIH durante su atención prenatal, pero no se cumplió; se quedó muy lejos de conseguir tal objetivo a pesar de que la NOM-010-SSA2-2010, garantiza el derecho de las mujeres con VIH a recibir información científica acerca de la prevención de la transmisión perinatal, para permitir su derecho a decidir sobre el número y espaciamiento de sus hijos. En ese sentido, mientras que en el vecino país del Norte desde el año 2006 existe la indicación de escrutinio a todas las embarazadas, mediante la aplicación de dos pruebas del VIH, en nuestro país hasta el año 2011 se promovió y difundió la campaña “Si estás embarazada hazte la prueba”, agregándose: por lo menos una vez durante la gestación, y se estableció como norma que una segunda prueba debe realizarse de preferencia en zonas de alta prevalencia de la infección, en mujeres con factores de riesgo y cuando existan datos clínicos de infección aguda durante el embarazo. Si se desconoce si está o no infectada la embarazada durante el parto, se recomienda la prueba rápida. Debo hacer énfasis en que todas las mujeres, especialmente las mujeres embarazadas, deben tener acceso a servicios de calidad, tratamiento y prevención del VIH, tanto para ellas como para sus hijos. En todos los establecimientos de salud del primer nivel de atención el médico tiene la obligación de informar y orientar a las embarazadas en control prenatal, acerca de la necesidad de realizarse la prueba del VIH lo más temprano posible y referirlas al especialista en VIH/SIDA si el resultado es reactivo, para su atención integral.
Por otra parte, las mujeres entre los 15 y los 24 años son más vulnerables al VIH. En nuestro país, de los casi 160 mil casos de SIDA registrados en el periodo de 1983 al 2012, casi el 18% corresponde a las mujeres. De los 28 mil 516 casos en mujeres, el 81.9% fueron entre los 15 a 49 años de edad. En el año 2010 el CENSIDA registró un total de 317 mujeres embarazadas con diagnóstico de SIDA; de ellas, 294 fueron reportadas por la Secretaría de Salud. En Oaxaca, en el COESIDA/CAPASITS se ha observado una tendencia al incremento en el número y porcentaje de pruebas de VIH positivas en mujeres embarazadas en los últimos tres años, lo cual es preocupante.
Pero el problema es más delicado cuando las mujeres con VIH tienen un embarazo después de saber que están infectadas, como lo hizo notar en fecha reciente el Dr. César Rivera Benítez, Jefe del Servicio de Infectología del Hospital General de la SSA de México, quien comentó que según datos de un proyecto de monitoreo médico en el periodo 2007-2009, producto de un estudio clínico-conductual cruzado de adultos en cuidados de VIH, aplicado en 26 centros de los Estados Unidos de Norteamérica y focalizado en mujeres diagnosticadas con dicha infección antes de los 45 años de edad, 370 de 1,407, o sea el 26.3%, tuvieron al menos un embarazo después de su diagnóstico y no siempre fue planeado.
Según el ONUSIDA, se estima en 12.9% las infecciones infantiles por el VIH transmitidas durante el parto de mujeres seropositivas en los últimos 12 meses. (ONUSIDA) y apenas en 43.2%, las embarazadas seropositivas que reciben medicamentos antirretrovirales para reducir el riesgo de la transmisión materno infantil. El porcentaje de detección del VIH en mujeres embarazadas en el 2010 apenas llegó al 34.6%. En México, la meta para el 2012 fue que todas las embarazadas se realizaran al menos una prueba de VIH durante su atención prenatal, pero no se cumplió; se quedó muy lejos de conseguir tal objetivo a pesar de que la NOM-010-SSA2-2010, garantiza el derecho de las mujeres con VIH a recibir información científica acerca de la prevención de la transmisión perinatal, para permitir su derecho a decidir sobre el número y espaciamiento de sus hijos. En ese sentido, mientras que en el vecino país del Norte desde el año 2006 existe la indicación de escrutinio a todas las embarazadas, mediante la aplicación de dos pruebas del VIH, en nuestro país hasta el año 2011 se promovió y difundió la campaña “Si estás embarazada hazte la prueba”, agregándose: por lo menos una vez durante la gestación, y se estableció como norma que una segunda prueba debe realizarse de preferencia en zonas de alta prevalencia de la infección, en mujeres con factores de riesgo y cuando existan datos clínicos de infección aguda durante el embarazo. Si se desconoce si está o no infectada la embarazada durante el parto, se recomienda la prueba rápida. Debo hacer énfasis en que todas las mujeres, especialmente las mujeres embarazadas, deben tener acceso a servicios de calidad, tratamiento y prevención del VIH, tanto para ellas como para sus hijos. En todos los establecimientos de salud del primer nivel de atención el médico tiene la obligación de informar y orientar a las embarazadas en control prenatal, acerca de la necesidad de realizarse la prueba del VIH lo más temprano posible y referirlas al especialista en VIH/SIDA si el resultado es reactivo, para su atención integral.
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