¿Es creíble el Censo de Población del 2020?
La organización de un censo nacional de población requiere de un largo proceso de preparativos. En México, la contabilidad de los habitantes de todo el territorio nacional ocurre cada 10 años, salvo el primero, que fue en 1895, durante la presidencia del general Porfirio Díaz Mori. La última vez se planeó para el año 2020. Se estableció entonces que se desarrollaría del dos al 27 de marzo. Nadie se imaginaba que en ese periodo las autoridades federales tomarían la decisión de suspender actividades en dependencias burocráticas y en la totalidad de los planteles docentes de todos los niveles, con motivo de la diseminación en el mundo de una nueva pandemia de coronavirus, la cual denominó la OMS como COVID-19.
A lo largo de 25 días más de 147 mil visitadores capacitados y contratados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, recorrerían cerca de dos millones de kilómetros en un arduo trabajo casa por casa; casi 140 mil localidades de 2,471 municipios. Las proyecciones del Consejo Nacional de Población, CONAPO, fundado en 1974, habían pronosticado 127,792,286 habitantes para mediados del 2020.
Los trabajos operativos del Censo se iniciaron en la fecha que estaba prevista, pero en la última semana, ya en plena pandemia, las actividades se aceleraron y en cierta forma los visitadores tuvieron que haberse encontrado con no pocas dificultades para el desempeño de su trabajo. Yo fui testigo de esa situación, porque fuera de mi hogar se reunían algunos de ellos, la mayoría eran damas, para poder concentrar su información y se escuchaban las peripecias, quejas y atropellos que estaban sufriendo, y si eso acontecía en la capital del estado, ¿qué podría estar pasando tan solo en las miles de localidades de los 570 municipios de la entidad? El caso es que desde Aguascalientes, sede del INEGI, seguramente dieron por concluido el enorme operativo en la fecha prevista para el cierre “haya lo que haya pasado” (Esto es de mi cosecha, aclaro). Tiempo después, oficialmente fuimos informados que el CENSO arrojó la cifra final de 126,014,024 habitantes, es decir, 1,778,262 menos de los proyectados, lo que representa el 1.4%. Me parece que no es significativa la diferencia, pero si no hubiera ocurrido la emergencia sanitaria estoy convencido de que la cifra oficial sería superior a lo proyectado. ¿Cuántos hogares quedaron sin ser visitados y censados? Eso es un verdadero misterio que como hasta ahora, ha quedado en el olvido y finalmente no va a pasar nada.
El INEGI, que se creó el 25 de enero de 1983 por decreto presidencial y sin modificar sus siglas cambió de alguna manera su nombre a Instituto Nacional de Estadística y Geografía, según la ley del 16 de abril del 2008; es una dependencia que como lo indica en su página web: … “Somos un organismo público autónomo, responsable de normar y coordinar el Sistema Nacional de Información, Estadística y Geografía, así como de captar y difundir información de México en cuanto al territorio, los recursos, la población y economía, que permita dar a conocer las características de nuestro país y ayudar a la toma de decisiones”. Su actual titular lo es Graciela Márquez Colín, Licenciada en Economía por la UNAM y ex secretaria de Economía en el gabinete legal del nivel federal. Se trata de una dependencia que mantiene un alto grado de confianza en la población del país. En materia de salud concentra, clasifica, analiza y difunde información actualizada de los datos vitales de mayor relevancia. Basta saber que según el INEGI, de enero a junio del 2021 las defunciones por COVID-19 fueron la primera causa de muerte a nivel nacional con 145,159 decesos, y que en ese periodo, de manera preliminar, se registraron 579,596 defunciones por todas las causas, es decir, 110,312 más que las observadas en el mismo periodo del año inmediato anterior. Las autoridades sanitarias reconocen que, con base en las actas de defunción, el país puede rozar los 455 mil fallecimientos tan solo por COVID-19 y estiman que México acumula en realidad 4 millones 983 mil 728 contagios. Concluyo para expresar, respecto de este tema: “Uno pone, Dios dispone y llega el diablo y todo lo descompone”.
A lo largo de 25 días más de 147 mil visitadores capacitados y contratados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, recorrerían cerca de dos millones de kilómetros en un arduo trabajo casa por casa; casi 140 mil localidades de 2,471 municipios. Las proyecciones del Consejo Nacional de Población, CONAPO, fundado en 1974, habían pronosticado 127,792,286 habitantes para mediados del 2020.
Los trabajos operativos del Censo se iniciaron en la fecha que estaba prevista, pero en la última semana, ya en plena pandemia, las actividades se aceleraron y en cierta forma los visitadores tuvieron que haberse encontrado con no pocas dificultades para el desempeño de su trabajo. Yo fui testigo de esa situación, porque fuera de mi hogar se reunían algunos de ellos, la mayoría eran damas, para poder concentrar su información y se escuchaban las peripecias, quejas y atropellos que estaban sufriendo, y si eso acontecía en la capital del estado, ¿qué podría estar pasando tan solo en las miles de localidades de los 570 municipios de la entidad? El caso es que desde Aguascalientes, sede del INEGI, seguramente dieron por concluido el enorme operativo en la fecha prevista para el cierre “haya lo que haya pasado” (Esto es de mi cosecha, aclaro). Tiempo después, oficialmente fuimos informados que el CENSO arrojó la cifra final de 126,014,024 habitantes, es decir, 1,778,262 menos de los proyectados, lo que representa el 1.4%. Me parece que no es significativa la diferencia, pero si no hubiera ocurrido la emergencia sanitaria estoy convencido de que la cifra oficial sería superior a lo proyectado. ¿Cuántos hogares quedaron sin ser visitados y censados? Eso es un verdadero misterio que como hasta ahora, ha quedado en el olvido y finalmente no va a pasar nada.
El INEGI, que se creó el 25 de enero de 1983 por decreto presidencial y sin modificar sus siglas cambió de alguna manera su nombre a Instituto Nacional de Estadística y Geografía, según la ley del 16 de abril del 2008; es una dependencia que como lo indica en su página web: … “Somos un organismo público autónomo, responsable de normar y coordinar el Sistema Nacional de Información, Estadística y Geografía, así como de captar y difundir información de México en cuanto al territorio, los recursos, la población y economía, que permita dar a conocer las características de nuestro país y ayudar a la toma de decisiones”. Su actual titular lo es Graciela Márquez Colín, Licenciada en Economía por la UNAM y ex secretaria de Economía en el gabinete legal del nivel federal. Se trata de una dependencia que mantiene un alto grado de confianza en la población del país. En materia de salud concentra, clasifica, analiza y difunde información actualizada de los datos vitales de mayor relevancia. Basta saber que según el INEGI, de enero a junio del 2021 las defunciones por COVID-19 fueron la primera causa de muerte a nivel nacional con 145,159 decesos, y que en ese periodo, de manera preliminar, se registraron 579,596 defunciones por todas las causas, es decir, 110,312 más que las observadas en el mismo periodo del año inmediato anterior. Las autoridades sanitarias reconocen que, con base en las actas de defunción, el país puede rozar los 455 mil fallecimientos tan solo por COVID-19 y estiman que México acumula en realidad 4 millones 983 mil 728 contagios. Concluyo para expresar, respecto de este tema: “Uno pone, Dios dispone y llega el diablo y todo lo descompone”.
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