La atención a la salud casa por casa, ¿una utopía?
En 1978, representantes de casi todos los países del mundo se reunieron en una conferencia que tuvo lugar en la localidad de Alma Ata, de la entonces Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, URSS, para abordar un tema de suyo trascendente como lo es la Atención Primaria de la Salud. Los asistentes, entre ellos los doctores José Laguna y Raúl Carrillo Silva, representantes de México, tuvieron la oportunidad de conocer las variadas experiencias de países de los 5 continentes. De esa reunión cumbre se estableció el acuerdo de lograr “La Salud Para Todos en el año 2000”, meta que no se cumplió y hasta la fecha los resultados permiten suponer que existe un importante retraso para alcanzar ese desafío.
Uno de los problemas que se presentan principalmente en los países con menor grado de desarrollo social y económico es el de la sobrepoblación al cual se suma la pulverización de la misma en miles de pequeñas localidades como sucede en nuestro país. Los estados del sureste mexicano son una muestra de esa problemática, lo cual ha dificultado el aterrizaje de los programas sexenales en materia de salud, los que se inician con una gran difusión pero terminan en el mayor sonado de los fracasos; tal vez un grave error es que los que han presentado un relativo éxito son desechados por cada nueva administración federal, deduciéndose con ello que si dichos programas fueran transexenales su destino sería mucho mejor.
Algunos de los intentos de llevar salud al área rural que yo recuerdo incluyen el servicio médico social de los pasantes de medicina, los que además de atender los programas sanitarios existenciales en su localidad sede se les ha asignado esa tarea en beneficio de las localidades cercanas a ésta última, con el apoyo de un elemento de enfermería; hasta muy avanzado el siglo XX las auxiliares de enfermería desarrollaron un rol de singular relevancia pues una de sus funciones era la de mantener un contacto directo con la población, elaboraban sus croquis de la comunidad en donde marcaban con alfileres los puntos exactos donde se encontraban embarazadas, niños menores de cuatro años parta el control de sus inmunizaciones, pacientes con alguna enfermedad crónica, sobre todo de tipo infeccioso como la tuberculosis y la lepra. Con esa información la dupla del pasante de medicina y del auxiliar de enfermería tenían un amplio conocimiento del estado de salud de la población. En los años 70s se creó el programa de medicina comunitaria y para ello se contrataron médicos titulados a los que se les asignó una localidad sede de sus movimientos y alrededor de 10 relativamente cercanas; se les llegó a dotar hasta de dos vehículos de motor consistentes en una ambulancia y en un safari, además de abastecerlos con medicamentos y materiales de curación, y en su caso de los biológicos del Programa de Vacunación Universal. Al mismo tiempo se creó el Programa de Salud Rural con la intervención del personal de enfermería, dirigido fundamentalmente a la aplicación de acciones en materia de Atención Materna e Infantil y Planificación Familiar, teniendo como sede una casa de salud construida ex profeso, y un radio de acción que comprendía un promedio de diez casas de salud, lo cual se conoció como módulo de atención; con el tiempo este programa apoyado también con parteras tradicionales capacitadas, fue modificándose en cuanto a su nombre: Programa de Extensión de Cobertura, Programa de Ampliación de Cobertura, Programa de Nuevas Estrategias, etc. Hago un paréntesis para incluir la experiencia que se tuvo en el estado de Oaxaca con la participación de seis promotores de Salud Comunitaria, a los que se les dotó de un vehículo importado con equipamiento suficiente para apoyar sus actividades de promoción y fomento a la salud; el llamado PESACOR brindó su apoyo en las seis Jurisdicciones del Estado.
Surgió también un nuevo programa en el último cuarto del siglo pasado y permaneció vigente en lo que va del actual: “Caravanas de la Salud” cuya itinerante y programada atención ha tratado de ofrecer servicios básicos de atención primaria de la salud, para lo cual se ha dotado a los integrantes de cada equipo humano de vehículos equipados con los insumos que requiere su trabajo; al frente de cada equipo se ha nombrado un médico general y cuando se ha hecho necesario los pacientes son canalizados a hospitales de segundo nivel. Con mayor grado de sofisticación se creó el programa Centinela cuyo centro reactor se localiza en la capital del estado y tiene conexión con un determinado número de pequeños hospitales situados en las ocho regiones naturales de la entidad; ello ha permitido el enlace directo vía satelital con médicos especialistas que asesoran en vivo y en directo a los médicos que los consultan desde el interior de la entidad.
Actualmente se pretende implantar un programa denominado “La salud en casa”, supuestamente para beneficiar a personas de la tercera edad y discapacitados que viven en áreas urbanas, suburbanas y rurales; aún no se dispone de resultados porque se encuentra en etapa de promoción, difusión y cumplimiento de un censo de los posibles beneficiarios.
Sin ser programas de atención a la salud casa por casa, desde los años 2004 a la fecha el gobierno federal ha tratado de incrementar la cobertura de los Servicios de Salud, sobre todo a población no derechohabiente de las dependencias de Seguridad Social. El programa denominado popularmente “Seguro Popular”, llegó a informar que en el año 2018 beneficiaba alrededor de 53 millones de habitantes. Fue sustituido abruptamente por el programa conocido como INSABI, que terminó por no mantener y superar al Seguro Popular, convirtiéndose en un escandaloso fracaso durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador; actualmente el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum trata de lograr lo que su antecesor no alcanzó, con la aplicación del programa IMSS Bienestar, con el objetivo de establecer al término de su gestión un Sistema Universal de Salud, que pueda equipararse con los más adelantados Sistemas Nacionales de Salud de los países más desarrollados.
El Instituto Nacional de Salud Pública de México es el organismo docente y de investigación que más estudios ha hecho respecto al tema de este articulo; probablemente las conclusiones de esos trabajos no son muy halagadoras, lo que me permite considerar que nuestro país todavía está muy lejos de cumplir el compromiso de Alma Ata y de lo que consigna nuestra Constitución con respecto al derecho a la protección de la salud. Al final de cuentas se ha optado por buenas intenciones y una que otra ocurrencia, sin embargo, se necesita un planteamiento serio con una planificación de largo plazo, con recursos económicos crecientes y suficientes; no hacerlo así es mantener nuestro paupérrimo subdesarrollo.
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